En qué consiste la Orientación

Formación
Con este post queremos que dispongáis de un pequeño resumen formativo para que os iniciéis con éxito en el fascinante mundo del deporte de Orientación.
Este deporte consiste, esencialmente, en una carrera contra reloj que se desarrolla por un recorrido desconocido, en la que el deportista tiene que pasar por diversos puntos de control que se encuentran señalados con exactitud en su mapa y que están determinados en el terreno mediante una baliza. De esta forma, el orientador completará el recorrido más o menos rápidamente dependiendo de su habilidad para interpretar el mapa y su condición física y, lo hará pasando por todos los controles, uno tras otro consecutivamente y, siguiendo las normas que rigen esta actividad deportiva.
Las leyes del buen orientador:

La orientación es sinónimo de control. Control que se lleva en la cabeza, no en las piernas. La habilidad fundamental en este deporte es saber orientar el mapa (o situar el mapa).

Hay dos formas de Orientación: la mala, en la que nos desplazamos por el terreno y miramos posteriormente el mapa y, la buena, en la que leemos el mapa y después, nos desplazamos por el terreno

Y, dos formas de aprender Orientación: la lenta, es decir, moverse muy rápido y pensar poco y, la rápida, en la que nos movemos poco a poco y pensamos mucho. Y, sin duda, hay una forma en la que no aprenderemos Orientación y, esto ocurre cuando intentamos hacer lo que hace otro.

En Orientación es normal equivocarse y, esto forma parte de la actividad, lo importante es saber en qué momento se deja de saber dónde uno está (lo que a todo orientador le ha ocurrido en algún momento y llama perderse)

Nunca debemos proponernos superar a otro orientador, en las carreras de Orientación sólo se tiene un adversario y, somos nosotros mismos, con nuestros aciertos y errores.

¿Correr?, si, pero sólo cuando sepas cuándo, cuánto, hacia dónde, por dónde y hasta dónde.

Como ya sabéis, este deporte se puede practicar también de manera recreativa y, por tanto, no competitiva, lo haremos en familia, con amigos o, incluso individualmente, dando un paseo por el recorrido propuesto, buscando los controles y practicando sólo la orientación, sin el componente competitivo que implica la carrera contra reloj.
  • Extracto del Reglamento de Orientación
Todas las pruebas de orientación se regulan por el Reglamento de la Federación Internacional de Orientación (IOF) (http://orienteering.org/foot-orient…), si bien la Federación Española de Orientación (FEDO) actualiza anualmente el que estará vigente para la temporada (http://www.fedo.org/web/competicion…). En casos excepcionales, publicados con anterioridad para cada prueba en particular y, siempre que no vulneren el espíritu del Reglamento, se podrán modificar las reglas de la carrera.
Los artículos que resumen dicho espíritu son los siguientes:
  1. 1.- Ya que el marco de desarrollo de esa modalidad deportiva es, por regla general el medio natural, los deportistas han de procurar el máximo respeto y una actitud permanente de conservación hacia la naturaleza y el entorno natural, exigiendo su cumplimiento a organizadores y patrocinadores, de acuerdo con los principios de respeto al entorno natural y la protección de la flora y la fauna.
En Abril de 1996, el Consejo de la Federación Internacional de Orientación, haciéndose eco de la importancia de mantener la tradicional actitud protectora del medioambiente de todos los orientadores, y de acuerdo con la resolución sobre medioambiente del GAISF el 26 de octubre de 1995 adoptó una serie de principios para el mantenimiento y respeto del medio ambiente, entre los que incluía la buena práctica medioambiental en los planes teóricos y sesiones de entrenamiento de deportistas y técnicos y el aumento del conocimiento de las federaciones autonómicas sobre los problemas medioambientales globales de tal forma que estas puedan adoptar, aplicar y difundir principios para salvaguardar un empleo sensible de las áreas rurales por parte de los orientadores.
  1. 2.- La hora de salida en pruebas individuales será normalmente a intervalos, y en ella los corredores saldrán separadamente, y se procurará que los deportistas que tienen el mismo recorrido salgan en un período de tiempo lo más amplio posible, siendo el intervalo aconsejable de dos minutos, salvo para el sprint que será de un minuto. A los competidores que lleguen tarde a la salida por propio error se les permitirá salir. El tiempo de salida seguirá siendo el que les correspondía inicialmente.
  2. 3.- Está completamente prohibido seguir a propósito a otro corredor para aprovecharse de su sentido de la orientación.
  3. 4.- Cualquier participante está obligado a socorrer a quien, encontrándose en peligro, lo solicite. La denegación de auxilio comportará la descalificación del equipo, sin perjuicio de las posibles responsabilidades penales a que hubiera lugar. Si se comprueba que el equipo solicitante no ha tenido motivos suficientes para pedir ayuda podrá ser penalizado o descalificado. El equipo que preste auxilio podrá ser compensado con el tiempo perdido.
  4. 5.- Todas las personas que tomen parte en una prueba de orientación atenderán a los principios del juego limpio comportándose con honradez, actitud deportiva y espíritu de amistad. Los competidores deben mostrar respeto por los otros competidores, delegados, periodistas, espectadores, los habitantes del área de competición y medio ambiente. Los competidores procurarán permanecer en silencio durante la prueba
  5. 6.- El doping está absolutamente prohibido. Las Normas antidoping del CSD e IOF serán de aplicación en todas las pruebas. El CSD y la FEDO pueden solicitar la realización de controles anti-doping, en competición o fuera de ella.
  6. 7.- Cualquier intento de cartografiar o entrenar en el área de la competición está prohibido. Los intentos de obtener información sobre las carreras, más allá de la proporcionada por el organizador, están prohibidos antes y durante la competición.
  7. 8.- Una vez cruzada la línea de meta, el competidor no regresará al área de carrera sin permiso del Juez Controlador. El competidor que se retire debe dirigirse inmediatamente a la meta, entregar el mapa descargando la tarjeta de control. Estos competidores no deben influir bajo ningún concepto en el desarrollo de la competición ni ayudar a otros corredores. Si un corredor se retira debe quitarse el dorsal y dirigirse directamente a la llegada o a la salida para prevenir a los jueces y entregar el mapa. No debe influenciar a los corredores que continúan en competición.
  8. 9.- El recorrido no es válido si todos los controles no han sido encontrados en el orden establecido. El participante que no encuentre algún control es eliminado de la prueba
  9. 10.- Cooperar con los propietarios de los terrenos, las autoridades gubernamentales y las organizaciones de defensa del medioambiente para definir la mejor forma de actuar. Adoptar un cuidado particular en observar las normativas locales sobre protección medioambiental, para mantener el carácter no contaminante de la orientación y tomar medidas adecuadas para evitar la polución.
Como veis, la deportividad del corredor de orientación es un principio fundamental y, el respeto del medio natural, la flora y la fauna un principio intrínseco a este deporte. El respeto total de estas reglase deberá la primera preocupación de cada participante.

El mapa de orientación

Formación
Esta semana queremos explicaros uno de los elementos imprescindibles de nuestro deporte, el mapa.

Mapa Mortí – La Charca (Totana) del año 2012

Se trata de un mapa topográfico que representa fielmente el terreno, a tamaño reducido (a escala), es decir, un dibujo que trata de representar un espacio real, pero visto desde arriba, como si lo observásemos desde un avión. Como hemos dicho en otros post, además de los mapas con los que cuenta cada Club, tanto la FORM, como la FEDO  con un censo de mapas accesible en sus webs a todo aquel interesado.
La finalidad del mapa de orientación es facilitar el movimiento exacto del deportista por terrenos desconocidos, normalmente parajes naturales, permitiéndole calcular distancias aproximadas, identificar todo punto característico del terreno, determinar ángulos, definir la altura y la pendiente del terreno y, así, decidir los posibles recorridos. Es por tanto una herramienta imprescindible para las carreras de orientación.
Lo que nos permite diferenciar un mapa de orientación de cualquier otro son:
  • La gran cantidad de detalles que representa, hasta el punto que cualquier elemento de más de un metro de profundidad, espesor o altura vienen representados en el mapa (rocas, cortados, vallas, tendidos eléctricos, mojones, sendas, caminos, carreteras, edificaciones, límites de vegetación, vaguadas, arroyos, árboles aislados, agujeros, etcétera). Esta exactitud permite una mayor protección de la naturaleza, pues zonas de regeneración, de matorral, refugios de caza, maleza y vallas sobresalen claramente y pueden ser bordeadas.
  • Simbología característica (conocida como Leyenda) en la que aparecen todos aquellos elementos y detalles de la realidad que han sido representados en el mapa y que, además es internacional, de manera que cualquier mapa de orientación, sea de la parte del mundo que sea, puede ser interpretado por orientadores de cualquier nacionalidad. Ahora bien, no todas las leyendas son iguales y, no todos los elementos se encuentran en todas las partes del mundo, en cada mapa se representan sus elementos.
  • Información sobre la densidad de la vegetación, representada en el mapa mediante el color verde (a mayor densidad de vegetación, mayor intensidad de verde), si bien las zonas de bosque accesible estarán siempre representadas en color blanco, dejando el marrón para todo lo referente al relieve (curvas de nivel, hoyos en el terreno, taludes, montículos, etc.)
 
  • La escala, es decir, la relación existente entre la distancia entre dos puntos representados en el mapa y la habida en el terreno entre esos dos mismos puntos. Dominar la escala es esencial, pues ella nos dirá cuántos metros debemos recorrer para ir de un punto a otro.
Normalmente se utilizan las escalas 1:10.000 y 1:15.000, e incluso 1:5.000 e inferiores si trabajamos con niños (para orientación en bicicleta 1:20.000 y 1:25.000), si bien, en los orígenes de la orientación en España, se usaban mapas de escala 1:50.000 militar y 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Para entender mejor a qué nos referimos con una escala 1:15.000 debemos pensar que un 1 cm medida en el mapa equivale a 15.000 cm en la realidad; si le quitamos a esa cifra los dos últimos ceros habrá quedado convertida en metros, por tanto hablaríamos de 150 metros:
ESCALA 1:15.000 — 1 cm corresponde a 150 metros
ESCALA 1:10.000 — 1 cm corresponde a 100 metros
ESCALA 1:5.000 — 1 cm corresponde a 50 metros
  • Las flechas Norte, líneas auxiliares que recorren el plano de Sur a Norte y nos ayudan a llevar el mapa orientado y tomar rumbos con la brújula (normalmente representadas en color azul o negro).
  • La exactitud de las curvas de nivel, son líneas que unen puntos de igual altura sobre el nivel del mar, de gran meticulosidad, pues nos permiten conocer el relieve de la zona (la altura o altitud). Se obtienen proyectando sobre la superficie de un plano, los corte del terreno con unos imaginarios planos horizontales equidistantes.
La importancia de las curvas la descubrimos el día que nos adentramos en el medio natural, cuando la ruta escogida nos lleve al recorrido menos agotador, accesible y cómodo y, por tanto, más rápido que si lo que hiciéramos fuera subir y bajar montañas.
El mapa es, por tanto, esencial en la carrera de orientación, sin él, este deporte no podría adoptar su verdadera forma. Un excelente mapa es indispensable para que una zona, ya sea de bosque, playa, monte o ciudad, se convierta en propicio para la práctica de la orientación.
Pero, un mapa no sirve de nada si no somos capaces de interpretarlo, es decir, de leer lo que nos está diciendo y, esta capacidad de interpretación es algo que debe aprenderse y practicarse para mejorarla, lo que lograremos fundamentalmente de dos formas: acostumbrándonos a utilizar planos y mapas de diferentes lugares, viajes, recorridos y/o excursiones, intentando interpretar el paisaje, identificando referencias reales con las representadas en el mapa y, segundo, dibujando planos o mapas de terrenos, lugares o espacios conocidos, lo que sin duda favorece enormemente la capacidad de imaginarse un paisaje a partir de una imagen y, viceversa, una imagen a partir de la vista de un paisaje.
Y, además, debemos ser capaces de orientarlo, es decir, colocarlo tal y como el paisaje está colocado, lo que no siempre resulta fácil. Para ello podemos utilizar dos modos básicos: la brújula, girando el mapa hasta que el Norte del mapa coincida con el señalado por la brújula o, si no contamos con la brújula, localizar en el plano y en el paisaje algunos puntos o detalles (edificios, elevaciones, ríos, calles…) y hacerlos coincidir en la posición a la vista: si la carretera la veo a la derecha del río, en el mapa han de estar en el mismo sitio.
Como veis, la práctica de este deporte implica, no solo una buena condición física, sino el uso de la pericia y capacidad intelectual de cada uno para la correcta interpretación de los puntos que conforman el recorrido que se nos presenta en cada carrera y, por tanto, es un deporte que se puede practicar por todos, pequeños y mayores, de forma individual o en grupos, puesto que la aventura que nos presentan con cada recorrido la afrontamos, cada uno, dentro de nuestras posibilidades y límites.

La brújula, la mejor amiga del orientador

Formación
La brújula es, después del mapa, uno de los elementos más importante para ser capaz de orientarse en el territorio desconocido que se nos plantea en la carrera de orientación. Nos indica el norte magnético, lo que nos permite tener el mapa siempre orientado y seguir los rumbos adecuados. Es además el único instrumento de navegación legal que puede usarse en orientación. Los altímetros y los sistemas GPS están expresamente prohibidos.
Joseph Needham atribuye la invención de la brújula a China durante el siglo IX en Science and Civilization in China (Ciencia y Civilización en China), si bien existen desacuerdos en la fecha de aparición del artefacto. El primer uso conocido sería el que le daban los navegantes chinos para conocer y determinar las direcciones en mar abierto. Antes de que se inventara la brújula, los navegantes se orientaban empleando como referencia la posición de ciertos cuerpos celestes (ya fuera el sol, la luna, algunas estrellas, etcétera).
La invención de la brújula coincidió con la observación de que una pequeña pieza de magnetita (un mineral compuesto de un óxido de hierro) siempre giraba y se alineaba en dirección norte-sur si se colocaba flotando sobre un trozo de madera en un tazón de agua. El descubrimiento adquirió una mayor precisión al inventarse la aguja de la brújula, una delgada tira de metal que se magnetizaba al ser golpeada con un imán y que se colocaba en equilibrio sobre un eje que le permitía girar libremente.
La brújula moderna, que conocemos hoy en día, se desarrolló a finales de la década de 1930, cuando el limbo estándar de la brújula lleno de aire se rellenó con aceite. Esta innovación eliminó el rápido y errático comportamiento de las primitivas agujas magnéticas, al amortiguar su movimiento, y mejoró considerablemente la precisión y fiabilidad de las brújulas. Más adelante fue mejorada para reducir su tamaño e incrementar su utilidad.
Existen muchos tipos de brújulas, todas basan su funcionamiento en el mismo principio, es decir en el magnetismo terrestre y el comportamiento de una aguja imantada ante él. Pero la forma en que están construidas y los elementos auxiliares de que constan, para realizar diversas mediciones, diferencia a unos tipos de otros.
En principio, como instrumentos para orientarnos en la naturaleza, nos interesan dos tipos fundamentales, las llamadas brújulas cartográficas y las brújulas lensáticas.
La habitual para las carreras de orientación es la brújula cartográfica, de orientación o de base transparente, es un tipo de brújula diseñada para ser empleada conjuntamente con un mapa y obtener rumbos sobre él, de ahí su nombre, puesto que la base transparente en la que va alojada permite ver el mapa si la colocamos sobre él.
La brújula cartográfica permite también obtener rumbos a partir de elementos reales, que sean visibles en un momento dado y que queramos emplear como referencia, pero no resulta tan precisa como la brújula lensática.
La brújula de orientación consta de dos partes fundamentales:
  • Base: es una pieza normalmente rectangular, de plástico transparente, con reglas o escalas en sus bordes, tanto en alguna escala habitual para mapas topográficos (1:50.000), como en otra más común en mapas de orientación (1:15.000). De esta forma no resulta difícil calcular distancias sobre el plano. En la base también puede haber una lupa y una flecha roja (“flecha de dirección”), la cual marca el rumbo a seguir, si manipulamos la brújula con corrección.
  • Limbo: Está colocado sobre la base, es una pieza circular giratoria. Está graduado en 360 grados dentro de los cuales están incluidos los cuatro puntos cardinales, también tiene líneas norte-sur, una flecha para utilizar como norte, y por supuesto la aguja imantada que siempre señala al norte (su parte roja).
La brújula lensática, militar o de marcha, está diseñada para obtener rumbos con más precisión a partir de elementos reales que se encuentren a la vista, de ahí que su principal diferencia (al margen de no tener la base transparente) respecto a la cartográfica es que dispone de una mira que se usa conjuntamente con una pequeña lente, de ahí su nombre, para obtener dichos rumbos permitiendo “apuntar” hacia la referencia deseada con mayor precisión.
Puede usarse también en combinación con un mapa para obtener rumbos sobre él, si bien resulta más cómodo hacer esto empleando una brújula cartográfica.
En la actualidad, y en cuanto a los modelos de uso deportivo, en especial aquellos específicos para la práctica de la orientación encontramos, fundamentalmente dos tipos, en función del uso, las características y necesidades:
La brújula de plataforma
Es el modelo más básico de brújula con el cual todos tenemos los primeros contactos. Se usa principalmente para el aprendizaje y familiarizarse con su funcionamiento.
Fue inventada por los hermanos Kjellstrom durante la II Guerra Mundial y consiste en una base rectangular en la que está pintada una flecha roja sobre el eje central, una serie de líneas paralelas y un limbo móvil en cuyo centro está marcada una flecha y líneas paralelas a esta. Elementos adicionales son una cuerda para sujetarla a la mano, una escala sobre uno o varios filos de la base para medir distancias en el mapa, una lupa para leer bien los detalles del mapa y plantillas, (círculos y triángulo) para diseñar carreras de orientación en el mapa.
La brújula de dedo
A mediados de los años 80 un orientador sueco de élite desarrolló una alternativa a la brújula de plataforma, modificando esta y añadiendo una correa para asir la brújula al dedo gordo de la mano izquierda o derecha que a su vez se coloca encima del mapa.
Las ventajas de este sistema es que el mapa y la brújula se leen como una unidad, el mapa se orienta más rápido y fácil y una mano queda libre. Normalmente este tipo de equipos tienen una mayor estabilidad y precisión permitiendo una lectura más ágil y rápida de la dirección a tomar. La desventaja, si se puede decir esto, es que correr de forma precisa a rumbo es más difícil. Las preferencias personales determinan el tipo de brújula a utilizar. Los campeones del mundo han sido ganadores usando ambos tipos.
Usando cualquier tipo de brújula existen dos técnicas básicas que un orientador necesita saber:
  • Orientar el mapa con la brújula
Esta es una técnica simple, y probablemente el más importante uso de la brújula. Los pasos son:
– Con el mapa horizontal, colocar la base de la brújula encima del mapa.
– Rotar el mapa hasta que las líneas norte de este (líneas paralelas uniformemente espaciadas dibujadas sobre el mapa, todas señalando el Norte Magnético) se encuentren alineadas con la aguja de la brújula. Ahora el mapa estará orientado con respecto al terreno. Esto hará mucho más fácil de leer.

  • Conseguir un rumbo y seguirlo en el terreno:
Apoyar la brújula en el mapa de modo que el lado largo de la brújula se apoye sobre la línea que conecta el punto de partida con el de destino.
Las líneas de dirección deben apuntar desde el punto de partida al de destino. Poniendo la brújula firme sobre el mapa de modo que la base quede firme en su lugar.
Gira la cápsula móvil hasta que las líneas del fondo de la cápsula queden apuntando al norte y sur en paralelo a las del mapa.
Asegurándose de que las líneas Norte-Sur estén en paralelo y con el mismo Norte que el mapa deberéis sostener la brújula en las manos de frente al cuerpo asegurándose que la base de esta este horizontal y que apunte al frente.
Rotar el cuerpo hasta que las líneas Norte-Sur del fondo de la cápsula coincidan con la aguja magnética y el rojo de esta hacia el norte. La dirección de las flechas le estará indicando la dirección que debéis tomar hacia el destino.
Buscar un punto de referencia en el terreno hacia la dirección en la que debe ir según la brújula. Camina hacia el sin estar mirando la brújula hasta que se llegue. Cuando lo alcance, vuelva a apuntar la brújula hacia un nuevo punto de referencia alineado con su destino.
Recuerda la diferencia entre el norte que apunta la brújula es el norte magnético en a la dirección de viaje.
  • Para obtener un rumbo a través de la visual
Trasladando el rumbo al mapa nos permite conocer el objetivo o el punto donde nos encontramos, si es que no lo sabemos:
Dirigiendo la flecha de dirección hacia el punto cuyo rumbo deseamos. Giramos el limbo hasta hacer coincidir el punto deseado con la aguja imantada. La Dirección marca en el limbo el rumbo al punto.
Si lo que desconocemos es el punto al que hemos dirigido la visual, trasladando ese rumbo al mapa, identificamos dicho punto.
Si, al contrario, conocemos el punto al que dirigimos la vista pero desconocemos nuestra posición, debemos trasladar al mapa el rumbo contrario, al repetir la operación sobre otro punto identificable y hallar su rumbo el punto donde se cruzan las dos líneas trazadas sería nuestra posición.
Todo orientador novato piensa que es su mejor compañera en las carreras de orientación y sin lugar a dudas presta una valiosa misión. Pero es en el momento en el cual dejamos de lado la brújula para dar paso al mapa y otras técnicas de orientación cuando se produce la mejora sustancial en el rendimiento técnico.